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Como Prepararse para Atender el Cambio Generacional en la Industria de Mascotas

A partir de 2009 la economía viene presentando cambios significativos y ahora que vislumbramos el final de la segunda década del siglo XXI viene un importante cambio generacional en donde para 2020 se espera que el 70% de las personas que conformen la fuerza laboral van a hacer parte de la generación Y o Millenialls.

Actualmente la fuerza laboral la conforman tres generaciones: Baby Boomers (personas nacidas entre 1946 y 1964), generación X (nacidos entre 1965 y 1979) y por último la generación Y o Millenialls (nacidos entre 1980 a 2000).

En una investigación realizada este año por American Pet Products Asociation-APPA en Estados Unidos, se encontró que dentro de los dueños de mascotas, el 35% son Millenialls, 27% generación X y 32% Baby Boomers. Al ser el grupo de los Millenialls el principal, es fundamental entender sus inquietudes e intereses.

Este grupo de la población está dispuesto a invertir más en alimentación, y por supuesto hacer uso de la tecnología para ofrecer un mayor bienestar como, por ejemplo, GPS para rastrear la localización de la mascota, uso de dispositivos para medir el ritmo cardiaco y quema diaria de calorías entre otros. Los Millenialls dueños de mascotas permiten que convivan y hagan parte de sus actividades cotidianas, los llevan de vacaciones con ellos, les compran ropa de moda o temporada, en algunos casos incluso los llevan a su lugar de trabajo. De este segmento el 41% de dueños de perros y el 39% de dueños de gatos compran alimento Premium. Es importante vislumbrar las oportunidades de negocio que esta información nos arroja con el fin de ganar la preferencia por este importante grupo de la población.

Los cambios en tecnología vienen afectando el comportamiento de las personas, su manera de relacionarse, investigar y, por supuesto tomar decisiones. Las nuevas generaciones están cada vez más conectadas, esto acompañado de una nueva clase media emergente resultante del crecimiento de las economías en América Latina.

Actualmente en nuestra región hay 2 mil millones de usuarios de Facebook, 1,5 mil millones de usuarios de Youtube, 700 millones de usuarios en Instagram, 1,2 mil millones de usuarios de Twitter y por supuesto, estas cifras tienden a aumentar en la medida en que existe mayor acceso a internet, el cual se espera que tenga una penetración de 100% para el año 2025.

En cuanto a la toma de decisiones de compras de alimentos, se observa que las generaciones jóvenes son mucho más exigentes, dispuestas a pagar más por productos que ofrezcan opciones tales como libre de granos, orgánico, de la granja al tazón, libre de gluten, producido local, cuidado del medio ambiente y responsabilidad social, y es a través de las plataformas digitales donde se informan que productos cumplen con  las características de sus demandas previo a tomar una decisión de compra. Es en este momento donde se presentan oportunidades importantes para los fabricantes de alimento balanceado quienes a través de estos canales pueden darse a conocer con los consumidores, explicar su labor y compromiso con la alimentación de las mascotas, además de generar credibilidad y pertenencia.

Aparece una fuerte tendencia hacia la preferencia hacia marcas pequeñas o nuevamente en el mercado que compiten con las grandes marcas de alimentos en el entendido que en un grupo representativo de los consumidores de hoy busca productos locales, sin procesar, sin aditivos y frescos. Las personas están conscientes que la mejor manera de cuidar la salud de sus seres queridos es a través de una sana alimentación por lo que están en una permanente búsqueda de alimentos que satisfagan su demanda en muchos casos siendo protagonistas en las exigencias del tipo de alimentos que esperan obtener.

Hoy se habla de prosumidores, término acuñado por Alvin Toffler en su libro La Tercera Ola, escrito en el año 1980.

Según Wikipedia, el comportamiento de prosumidor indica tendencias emergentes, tendencias que en los fabricantes de alimento debe gestionar adecuadamente participando de forma activa en los medios digitales (sin abandonar los medios tradicionales), dando a conocer sus prácticas asociadas a la sostenibilidad, y adaptándose a los nuevos códigos de servicio. Así mismo, se trata de habitualmente de un consumidor exigente, que es capaz de evaluar los pros y contras de la elección de diferentes tipos de alimentos, obteniendo la información por sus propios medios o formación.

Es entonces fundamental prepararse para atender este nuevo tipo de demandas, identificar la manera más eficiente de llevar el mensaje correcto a las personas, educar a los consumidores sobre los ingredientes diferenciadores en las dietas y la importancia del correcto consumo de las mismas.

En la medida que avance el tiempo, los periodos de cambio de las generaciones serán más cortas y el dinamismo de la industria mucho más alto, es por esto que debemos estar atentos para crecer a lado de la industria incrementando el desempeño, la productividad y rentabilidad sustentable.

Alejandro Romero H.

 GEOLIFE SWISS MÉXICO

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¿Qué alimentación le estás dando a tú mascota?

Durante mucho tiempo, los perros y gatos de muchos hogares fueron alimentados con comida casera. Hoy, esta práctica es tachada como peligrosa. ¿Concentrado o sobras? El debate está servido.

Quienes pertenecen a generaciones pasadas pueden recordar que el perro o el gato de la casa comían las sobras de la comida. Las mascotas que durante años acompañaron a las familias colombianas eran alimentadas con lo que quedaba del almuerzo o la comida. Durante muchos años eso estuvo bien, pero expertos en nutrición animal dicen que es una práctica peligrosa. ¿Por qué? Al parecer, muchos de los ingredientes que se usan en las cocinas son dañinos para los animales.

“No comparto esa opinión. Para mí, es cuestión de negocio: nos quieren hacer alimentar a nuestros animales con concentrados llenos de químicos”, dice Marcela Patiño, dueña de dos perros bulldog francés y un gato criollo. “Yo soy vegetariana y alimento a mis gatos con comida natural, preparada por mí. Están más sanos que nunca”, afirma. El debate está servido: aunque muchos dueños de mascotas prefieren el alimento procesado, “por práctico”, cada vez más personas recurren a la comida hecha en casa.

Los números parecieran estar también detrás de la decisión. La alimentación es quizás el rubro más importante en la tenencia de un animal de compañía. “El presupuesto varía de acuerdo a la mascota y su tamaño, pero, en promedio, el gasto asciende a $200.000 mensuales”, explica el veterinario Pedro Morales. “La edad, las necesidades nutricionales y otros detalles determinan el tipo de concentrado, incluso ya hay unos especialmente diseñados para animales con sobrepeso”, agrega. El negocio de la comida animal ha crecido mucho: en 2017 se produjeron en el mundo más de 1.000 millones de toneladas de alimento para mascotas. “Lo que habla bien de la calidad del producto”, dicen expertos.

Un documental de la cadena de televisión inglesa Channel 5 causó polémica entre los dueños de mascotas, pues varios expertos en nutrición afirmaban que la comida para mascotas estaría disminuyendo los años y la calidad de vida de los animales. Los productores se defendían diciendo que el concentrado no sólo mejora el sistema digestivo de los animales, sino que proporciona beneficios que no aporta la comida normal.

Jonathan Self, uno de los expertos que hablaron en el documental, planteaba que la dieta más adecuada para un perro sería la de un lobo gris en estado silvestre (hierbas y carne cruda), puesto que sus sistemas digestivos son prácticamente idénticos. También afirmaba que nueve de cada diez visitas de un perro al veterinario se deben a mala alimentación y que los granos concentrados cambiaban el pH del sistema digestivo de los caninos.

¿Qué darles de comer? Los productores de comida procesada para mascotas dicen que “existen muchas líneas de nutricionistas para las mascotas que piensan que seguir alimentándolos como se hacía antes es lo mejor, pero hay otros que son verdaderos defensores del concentrado”.

¿Hay diferencias visibles entre un animal alimentado con sobras y uno con concentrado? Según Carlos Cifuentes, veterinario de Pet Food Institute, “las necesidades calóricas de los perros y gatos son más bajas que las de los humanos y muchos alimentos humanos son más densos. Consumir mayor cantidad de calorías podría terminar en problemas de obesidad para su mascota, lo que desencadenaría problemas de salud”.

Es decir, todo depende de la actividad del gato o perro, de su raza, edad y condición física. “Los dueños deben determinar, de acuerdo con su calidad de vida, qué es lo mejor para su animal de compañía”, explica Morales. Lo que nunca jamás debe darle a su animal, porque le provocaría infarto, sobrepeso y problemas digestivos, es comida chatarra. Otros alimentos totalmente prohibidos son café, té, chocolate, uvas, ajo, cebolla, ahuyama y algunos frutos secos.

La Red Zoocial

El Espectador