ANTECEDENTES

Actualmente dos de cada tres familias poseen una mascota. En muchos países el número de casas con mascota se ha duplicado en la última década1.

Cambios en el estilo de vida y otros factores geoeconómicos han derivado en cuatro claras tendencias2:

  1. Humanización. Personas que tratan a sus mascotas como un miembro más de la familia
  2. Productos Premium. Empaques convenientes y uso de ingredientes funcionales
  3. Consumidores más educados. Personalización de alimentos y premios, de acuerdo con necesidades específicas (nutrición y/o por sensibilidades).
  4. Nido vacío. Parejas jóvenes sin hijos, o hijos grandes que se independizan y dejan la casa de sus padres

Estas tendencias continúan impulsando a la industria de alimentos para mascotas a buscar soluciones innovadoras que permitan una mejor convivencia entre las mascotas y sus dueños, no solo durante la recreación sino a lo largo de las actividades diarias.

Desde hace años, el control de olores en animales de compañía ha cobrado relevancia y, cada vez más, compañías globales dedican recursos a encontrar una solución integral que facilite la armonía doméstica, familiar, social y ambiental.

CONTROL DE OLORES EN LA INDUSTRIA

Intentar aminorar el olor de los desechos digestivos en animales de compañía ha dado lugar a la aparición de diversos productos de consumo en los últimos años.

Hoy en día, la oferta para controlar los olores se compone de “removedores” o “eliminadores” de olor que se rocían o aplican en superficies, patios, jardines o el ambiente. Para esto, se han generado propuestas innovadoras de tapetes, arenas o dispositivos enfocados en absorber y minimizar el hedor de heces y orina; por otro lado, artículos de limpieza diseñados específicamente para combatir los malos olores de las mascotas se continúan popularizando.

En ambos casos, el enfoque para atacar la problemática es enmascarar o limpiar los aromas. Adicionalmente, se han realizado esfuerzos para abordar el control de olor a través de la alimentación animal con un éxito moderado. En la actualidad, alimentos preparados contienen ingredientes destinados a reducir los olores digestivos.

Entre ellos, destacan la clorofilina, compuestos de cobre, el carbón activado y el extracto de Yucca schidigera. Esta última, quizá la de mayor uso en alimentos para mascotas ya que presume mejorar la digestión de los alimentos ricos en compuestos nitrogenados mientras disminuye los compuestos volátiles causantes de los malos olores en las excretas 3.

INNOVACIÓN MEXICANA EN EL CONTROL DE OLOR

El trabajo comenzó con la identificación de compuestos reductores de olores tanto en mascotas como en humanos. Como parte de este proceso se evaluaron, esteroides, fibras, nanopartículas y algunas sales específicas.

De este trabajo, en México, se ha logrado desarrollar una nueva generación de desodorantes internos mucho más efectivos y con propiedades de salud interesantes para las mascotas.

El más efectivo fue un mineral que se sintetiza a partir del ácido gálico, obtenido a partir de la corteza de algunos árboles como el roble y frutos como las nueces, hojas de té o las agallas de Alepo. Esta sal tiene dos propiedades clave para el control de olor en mascotas:

  1. Es una sal astringente
  2. Tiene propiedades antimicrobianas específicas

SEGURIDAD ALIMENTARIA

La función como desodorante interno de esta sal, reduciendo el mal olor en heces y gases generados durante la digestión, fue aprobada por la FDA en el 2001 específicamente para consumo humano4.

Existen diversos estudios de esta aplicación: empleando dosis de 200-400 mg de SGB (hasta 4 veces al día) en pacientes humanos con derivación duodenal en los que, a consecuencia de la intervención quirúrgica hay una mala absorción de las grasas que causa diarrea y un fuerte mal olor de las heces, se ha concluido que la acción del SGB es eficaz y segura. También se ha registrado la utilidad de la sal para el tratamiento de la halitosis (mal olor del aliento) debida a la descomposición causada por bacterias o como consecuencia de alguna enfermedad, como cáncer de pulmón, gastritis, cetoacidosis, insuficiencia renal crónica, entre otras6.

Aunque a la fecha, son pocos los reportes del uso de esta sal a nivel veterinario y los estudios encontrados no hacen referencia a la ingesta de este compuesto para reducir olores en desechos digestivos, existen varios estudios que demuestran que el ingrediente anti-olor no se acumula animales.

MECANISMO DE ACCIÓN

Esta nueva generación de desodorantes actúa con dos mecanismos complementarios:

Ver Cuadro 1.

Como es sabido, los Compuestos Sulfurosos Volátiles son responsables del olor en el aliento, desechos digestivos y gases. Esta nueva generación de desodorantes internos, transforma a lo largo del tracto digestivo estos compuestos en sulfuro de bismuto (Bi2S3). El sulfuro de bismuto, además de ser inodoro, es un compuesto no volátil, por lo que su producción disminuye los gases generados por las bacterias bucales y aquellas presentes en el tracto digestivo.

Por otro lado, el desodorante interno, actúa sobre la microbiota intestinal, que transforma las proteínas ricas en azufre en CSV (i.e. H. pylori). En otras palabras: “Se reduce la fuente de gases olorosos y se convierten los gases olorosos en sales sin olor.”

PROTOCOLO ESTANDARIZADO 1

Participaron 30 perros de talla mediana de diferentes razas, ubicados en tres distintas zonas geográficas. Los animales recibieron alimentación normal a las 8:00 a.m., cada 24 horas, así como agua limpia y fresca ad libitum.

La muestra se dividió en 3 grupos de 10 perros cada uno diferenciando el contenido del desodorante:

o M10 – concentración baja

o M20 – concentración esperada o Control – sin desodorante

A lo largo de 6 días se tomaron muestras fecales que fueron presentadas a un panel ciego sensorial constituido por 6 individuos. Las muestras fueron colectadas después de la administración del alimento, y transportadas en condiciones de humedad y temperatura controladas. Los panelistas evaluaron individualmente la intensidad del olor de las muestras en una escala de 1 a 10.

RESULTADOS

Los resultados de los primeros 6 días, presentados en la figura (1), muestran una clara tendencia en la disminución del olor a la concentración de M20. Los datos fueron normalizados para poder facilitar la comparación y mostrar la disminución de intensidad de forma porcentual. En tan sólo 6 días de ingerir el desodorante alcanzan hasta un 40% de reducción en la intensidad.

 

PROTOCOLO ESTANDARIZADO 2

Se seleccionó a un grupo de cánidos (grupo M20-2) constituido por cuatro perros machos, adultos, de talla mediana y de diferentes razas con un peso promedio de 8kg. La evaluación consistió en suministrar diariamente a los animales el desodorante en polvo junto con su alimento durante un periodo de 50 días.

Se tomaron muestras fecales a partir del día anterior al inicio del tratamiento (día cero), mismas que fueron evaluadas por un panel sensorial de olor integrado por 3 panelistas.

El panel de olor clasificó las muestras en tres categorías preestablecidas de acuerdo a la intensidad:

o Débil (D)

o Médio (M)

o Fuerte (F)

RESULTADOS

Los resultados de 51 días de evaluación sensorial se presentan gráficamente en la figura 2.

De acuerdo con los resultados del estudio con el grupo M20-2 se observó que el olor en las excretas caninas disminuye significativa-mente hasta niveles prácticamente imperceptibles.

Las muestras evaluadas con un olor fuerte disminuyeron al 60% en tan solo 5 días, al 25% en 15 días y al 0% en 40 días. Del mismo modo al final del estudio, la intensidad de las heces con clasificación DÉBIL, se vuelve prácticamente del 100% de la muestra.

CONCLUSIONES

El impacto en la reducción de olor con esta nueva generación de desodorantes es contundente, consistente y significativa. Es importante notar que durante el periodo de evaluación de ambos protocolos no se observaron cambios en hábitos alimenticios o consistencia del excremento, ni trastorno digestivo alguno. Por el contrario, los cuidadores de los perros reportaron percibir una atmósfera mucho más limpia en el área donde se encontraban los animales y reducción de olor en el aliento y la orina, así como una mejora en el estado de ánimo de los perros.

A partir del entorno y de los resultados obtenidos se pueden concluir 4 grandes elementos:

  1. El olor de las mascotas y sus desechos será cada vez más relevante para las compañías de alimento para mascotas
  2. Existe una nueva generación de desodorantes internos completamente seguros en proceso de trámite.
  3. Esta innovación mexicana reduce los olores de forma perceptible en sólo unos días
  1. La innovación anti-olor ayudará a estrechar más las relaciones con las mascotas y reducir el impacto ambiental y social de los desechos

BIBLIOGRAFÍA

  1. Global GFK survey on pet ownership, GFK, May 2016
  2. Euromonitor, 2015
  3. A.C. Beynen and D.H.J. Saris, Beating odour with Yucca schidigera, All About Feed 2014; 21/2: 8-10.
  4. FDA: 21CFR357, Vol. 5, 2013, Deodorant Drug Products for Internal Use
  5. Gorbach S. L. (1990). “Bismuth therapy in gastrointestinal diseases”. Gastroenterology. 99 (3): 863–75.
  6. WO1998019669

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