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ANTECEDENTES

Los perros y los gatos son las mascotas de compañía preferidas por los seres humanos sin importar la edad, el sexo, la religión o clase social, a la cual se pertenezca ya que son animales que el hombre ha domesticado al grado de ser hoy en día una gran compañía, que proporcionan afecto, seguridad, alegría, intimidad, etc.

En muchos casos nuestras macotas son un miembro muy importante en el hogar y en las familias, y al igual que se cuida de los bebes y los hijos pequeños; hoy se cuida de la misma forma a la mascota.

Los seres humanos ”buscando cada día” darles a sus mascotas la mayor cantidad de SATISFACTORES Y PLACERES, de acuerdo a nuestras percepciones, emociones y placeres y de acuerdo a nuestras posibilidades económicas y estilos de vida.

La primera croqueta que se desarrolló en el mundo abrió las posibilidades a que aquellos perros y gatos que comían los “sobrantes de la comida” y “alimentos preparados en el hogar” con porciones y valores energéticos no aptos para las necesidades de estos animales, pudieran comer un “ALIMENTO BALANCEADO” energéticamente; con los beneficios gástricos y digestivos, para nuestras mascotas y para nosotros como propietarios, al limpiar heces fecales más sólidas.

A partir de lo anterior y sobre todo en los últimos 10 años se han desarrollado todo tipo de alimentos, con vegetales, con frutas, grain free, meat free, alimentos orgánicos, alimentos usados en los humanos, con carne de bisonte, de venado, etc.

Lo cierto es que hemos aprendido a convivir con nuestras mascotas de una manera más PERSONALIZADA, bajo la creencia de que sienten y perciben los olores y sabores de los alimentos de la misma manera que nosotros; algo que hasta el día de hoy no se ha podido comprobar.

LOS DUEÑOS DE LAS MASCOTAS

Aquí podemos comentar que los hogares, familias, estilos de vida han cambiado radicalmente en los últimos años, desde personas que viven solas y donde las mascotas son una gran compañía, sin importar la edad, el sexo, educación o la clase social a la que se pertenezca.

También vemos cada día más hogares en el mundo, donde las parejas no desean tener hijos y donde encuentran en un perro o en un gato un aliado o sustituto emocional, o bien hogares donde hay hijos y la mascota viene a ser un integrante más de esa familia.

Esto ha llevado a que los humanos hoy buscamos en un alimento para nuestro perro o gato, que este se parezca lo más posible a lo que nosotros comemos, ya sea, pollo, carne, pescado, camarón o bien con vegetales como zanahoria, espinaca, brócoli, chicharos, o con frutas, como plátano, arándano, manzana, etc o bien con sabores Gourmet como Carnes a la parrilla, Pollo Rostizado, Pescado a la mexicana, Sopa de mariscos etc.

También esperamos que el alimento que nosotros seleccionamos, le guste y le agrade como a nosotros nos gustan esos platillos. Todo un reto lograrlo para los fabricantes de alimentos para mascotas, sobre todo con la vieja creencia de que “los sabores para los humanos afectan el consumo en las mascotas” y especialmente para los que fabricantes de croquetas, sus nutriólogos y las áreas de investigación y desarrollo.

LA MASCOTA

Las mascotas ya sean los perros o los gatos como todo ser vivo, tiene que comer para sobrevivir y esto lo podemos ver con los “perros que están en condición de abandono en las calles”, que buscaran en cualquier lugar donde halla desechos, algo para comer.

La diferencia con los alimentos balanceados y sobre todo aquellos que llevan sabores, es que deben de ser alimentos apetecibles, con un olor y sabor que atraiga de forma inmediata al animal, al momento de servirlo.

Que la mascota coma toda su porción sobre todo en el caso de los perros, sin provocar rechazo o bien que lo coma “con esfuerzos” ya que esa será una señal de desagrado.

Debemos buscar un “balance adecuado  entre el sabor y olor” que sea agradable para el propietario y el olor y el sabor que también sea agradable para la mascota, pero definitivamente el que normará la decisión de cuál es el olor y sabor y la dosis adecuada, serán las mascotas.

Debemos de recordar que tenemos “dos clientes” desde el punto de vista mercadotécnico y organoléptico a los cuales debemos de “agradar y cautivar” con los sabores de nuestro producto: las mascotas y sus propietarios.

LOS SABORES

Alguna vez un nutriólogo muy reconocido en mi país México, comento que los sabores son solo mercadotecnia, y no se equivoco ya que un sabor “para humanizar la croqueta “ no aporta ningún valor nutricional a la formula o producto terminado, es tan solo como alguien dijo “una ilusión” , la cual puede ser agradable o desagradable dependiendo del sabor y la dosis, basta recordar cuales fueron los primeros sabores que descubrieron los seres humanos, el sabor amargo, el sabor dulce, y después otros como el sabor picante, el sabor salado etc.

Es cierto que las croquetas por si mismas tienen un sabor y un olor gracias a los  ingredientes que las conforman, como los cereales, las harinas de carne, las grasas Y los sabores llamados digestas o palatantes o atrayentes, etc. lo cierto es que son sabores diseñados para que el perro o el gato “coma de mejor manera” y en algunos casos hasta con “placer”

El reto será que los “sabores para humanizar nuestras croquetas”, que tengan como objetivo llamar la atención del propietario deberán de ser sabores con una dosis que no afecte el consumo del mismo en su mascota; ya que hay que recordar que en el proceso decisional de compra, en el autoservicio y el anaquel es del propietario ya que es él, el que selecciona o elije el alimento que comerá su mascota, como cuando elije el tipo de pañales, papillas, ropa y juguetes para sus hijos pequeños.

“si el perro lo consume bien la primera vez; habrá recompra de nuestro alimento, y si no, pues no habrá recompra”

“Es aquí donde está el reto” para el fabricante del alimento y para el proveedor de los sabores, encontrar el balance adecuado.

LA DOSIS

No hay mucho que hablar a este respecto ya que las casas de sabores deberán de recomendar la dosis inicial de prueba, ya sea en el laboratorio o en la planta del alimento, de acuerdo a la concentración, presentación del sabor, ya sea polvo o líquido y a la forma de aplicación.

Como se comento anteriormente estudiar en ambos clientes: la mascota y el propietario será lo que determinará el éxito o el fracaso de nuestro alimento al momento de salir al mercado.

Podemos afirmar que las dosis de este tipo sabores son mucho menores que las de los palatantes que usamos de manera tradicional, y puedo afirmar que estas no deberán de ser mayores a 2 kg en un caso extremo por tonelada de alimento; como puede ser el de una croqueta muy olorosa, ya que también debemos de recordar que los sabores además de atraer a nuestros consumidores, también tienen la función de enmascarar las notas desagradables de cualquier alimento.

LAS PRUEBAS DE APLICACIÓN

En este tema es importante reconocer las diferentes pruebas estadísticas que podemos hacer, para poder encontrar el balance adecuado de la dosis y concentración del sabor mascota/propietario.

En humanos: Focus groups, encuestas de mercado y paneles de humanos, etc.

En las mascotas: Paneles entrenados de perros y gatos, pruebas con propietarios de perros, pruebas en albergues, etc.

En caso de resultados negativos habrá que revisar las dosis que estamos utilizando y el perfil del sabor, y si hay que hacer modificaciones al perfil y concentración del sabor, trabajando de la mano con las casas de sabores, las cuales cuentan los con los saboristas, expertos y responsables de hacer los ajustes y recomendaciones pertinentes.

CONCLUSIONES

  1. ¡Es factible totalmente! la utilización de los sabores que se usan en los alimentos para humanos en los alimentos para perros y para gatos.
  2. Antes de salir al mercado con alimento que incluya este tipo de sabores, deberemos de estudiar muy bien la dosis adecuada, utilizando las herramientas de investigación y pruebas con consumidores antes descritas.
  3. Está comprobado por las empresas que están innovando que la utilización de los sabores ya sean cárnicos, frutales, vegetales, lácteos etc., no afectan de manera desfavorable el consumo en las mascotas.
  4. También esta comprobado que la utilización de este tipo de sabores en los alimentos para mascotas es una gran herramienta de ventas y de mercadotecnia para las empresas, al influir directamente en el dueño de la mascota, que es finalmente el que elije y compra el alimento al momento de ir al autoservicio.

Dagoberto Aguileta

MANE MÉXICO