Estrategia para el diseño de empaque.

Un buen empaque vende. Ninguna compañía que invierta millones en desarrollar un producto puede permitirse el lujo de no poner la atención necesaria a contar con una buena estrategia de diseño de empaque. Sin embargo, ocurre en muchas ocasiones que el empaque queda en las manos de una mera valoración subjetiva.

El empaque actúa como una extensión de la marca y si se presta atención a la estrategia de la marca, lo adecuado es hacerlo también al alcanzar el final del ciclo con la entrega al cliente. El acto de la compra representa en sí mismo un momento de máxima emocionalidad en la relación con la marca, independientemente de la categoría donde se encuentre nuestro producto. Con más del 80% de decisiones de compra tomadas en el punto de venta. La presentación de producto es la única forma de Marketing que ven el 100% de los clientes.

Los consumidores tienden a repetir la compra de aquellos productos de marcas que les generan confianza. Cuando una marca logra transmitir correctamente sus atributos a lo largo de todos sus productos, el reconocimiento es inmediato. En este proceso, las emociones tienen un papel fundamental. El empaque que vende conecta directamente con la mente y el corazón del consumidor que filtra todos los atributos con la máxima eficacia y rapidez. Cuando algo llama su atención, para que el cerebro lo guarde en su memoria, antes debe conseguir conectar con su corazón.

Crear un empaque que sintetice claramente los valores de la marca y sepa contar en un instante lo mejor del producto es esencial para ganar la confianza de los clientes. Estos no buscan sólo un impacto visual, valoran positivamente la comprensión fácil de una promesa, vinculándola a una marca de su confianza.

Tres claves para un empaque efectivo para hacer crecer la marca

Tres son las palancas sobre las que un empaque efectivo puede ayudar a hacer crecer la marca:

1. FACILITA LA SÍNTESIS

Los lineales están saturados de productos.  Nadie puede permitirse ser como los demás, un buen empaque ayuda a conseguir diferenciación de marca. Para ello es necesario un proceso capaz de sintetizar al máximo los atributos y beneficios de la marca en un pack simple y claro, que conecte fácilmente.

2. PROMUEBE LA INNOVACIÓN

La innovación necesita de la marca como una guía para conectar lo bueno que tiene la organización con los deseos y necesidades de los consumidores. Un empaque efectivo aumenta la eficacia competitiva de la empresa incrementando el valor que perciben los cliente

3. REFUERZA LOS VÍNCULOS EMOCIONALES.

El empaque es una plataforma excelente para generar vínculos emocionales con los clientes. Es una perfecta base para conectar con ellos a lo largo de toda la vida del producto y fomentar el diálogo con la marca, abriéndolo incluso a otros canales.

Sin duda alguna, el empaque es parte de la estrategia de construcción de marca. Un empaque efectivo tiene un impacto significativo en el conocimiento y reconocimiento de la marca, en la gestión de las expectativas de los clientes y se configura como una excelente vía de información entre la Organización y el usuario. Para conseguirlo marketing, branding y empaque deben alinearse en la construcción de los mensajes, la propuesta de valor y la comunicación.

Carlos Puig Falcó

BRANWARD

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